jueves, 1 de octubre de 2015

Dibujar, una hermosa manera de dar testimonio

Por Redacción Estar
José Miguel de la Peña nació en Burgos en 1970. Es diseñador gráfico e ilustrador, licenciado en Bellas Artes en la especialidad de diseño por la Universidad Complutense de Madrid. Fundador de “StudioA4”, un espacio profesional de diseño y comunicación gráfica con valores. Creyente, practicante, colabora con diversas entidades y asociaciones. Es también diseñador de la revista ESTAR.
Uno de los trabajos más gratificantes que ha realizado últimamente ha sido el de ilustrar el catecismo “Testigos del Señor”, por encargo de la Conferencia Episcopal Española.
¿Cómo surgió la oportunidad de realizar las ilustraciones del catecismo de la Conferencia Episcopal Española?
Conocía a alguien que trabajaba en la Subcomisión de Catequesis de la Conferencia Episcopal y me propuso entrar en un concurso cerrado de varias empresas y profesionales para presentar una propuesta creativa para el segundo catecismo de la iniciación cristiana “Testigos del Señor”. Mis bocetos de diseño e ilustración gustaron, y así es como comencé a trabajar en este proyecto.
¿Ilustrar un catecismo supone ser creyente?
Cualquier dibujante profesional puede ilustrar con dignidad un libro, pero si tenemos en cuenta que el trabajo del artista está unido frecuentemente a lo emocional, concluimos que la vivencia de fe aporta, en este caso, un “plus”, sobre todo para dibujar las escenas que tienen que ver directamente con la vida, la muerte y la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
¿Cómo vives y cultivas tu fe?
Como puedo… (risas) con mi tipo de trabajo y con familia numerosa, no tengo mucho tiempo para prácticas piadosas, por eso intento vivir y rezar en la vida cotidiana; ofreciendo el día a Dios cada mañana, rezando el rosario en los trayectos o dando gracias a Dios, con mis hijos, al final del día.
Además de lo mencionado, en la actualidad, lo que más me ayuda a vivir la fe es la pertenencia de mi familia al grupo Santa María. Cada vez veo más importante pertenecer a una comunidad de vida que te ayude a vivir y compartir la fe.
Tu vocación profesional, ¿te acerca a Dios?
Ahora claramente sí, aunque, no siempre ha sido así. Las profesiones artísticas se asocian, a menudo, a posiciones progresistas, radicales o provocadoras. Cuando eres joven y te internas en este mundillo, tienes sentimientos encontrados. Solo con la madurez vas descubriendo, sin complejos, que también se pueden ofrecer trabajos creativos y de calidad que respeten, al mismo tiempo, tus valores cristianos y tus inquietudes artísticas
La familia, ¿qué lugar ocupa en tu vida?
La familia es lo más importante, aunque yo, a menudo, no sea consciente de ello. Los artistas estamos siempre en nuestro mundo, con nuestras cosas creativas en la cabeza. Pero cuando, en alguna ocasión, me he visto obligado a pasar algún tiempo alejado de mi mujer y mis tres hijos, es cuando me he dado cuenta realmente de lo que los quiero y de la importancia que tienen en mi vida.
¿El dibujo creativo es una oportunidad para evangelizar?

Sí lo es, el catecismo “Testigos del Señor” es una prueba visual de ello, pero no solo el trabajo del dibujante, también el del ingeniero/a, el del jardinero/a o el del amo/a de casa. Recordando a san Pedro, debemos dar siempre razón de nuestra esperanza.