domingo, 1 de junio de 2014

En camino...

Por José Luis Acebes

Una revista en camino...

Hace muy poco emprendíamos una nueva etapa en el camino de nuestra revista, siguiendo el “cambio de época” pregonado por el papa Francisco en Río de Janeiro. Y cuando todavía —vosotros, lectores, y yo— nos estábamos aclimatando a la nueva aventura, han surgido dos nuevos cambios.

1) Nuevo Director General de los Cruzados de Santa María

El primero, es el cambio de foto en esta sección —y lo que ello conlleva—, en la cual Fernando Martín nos ha ido exponiendo sus comentarios certeros durante los últimos catorce años. Desde esta sección le agradecemos su labor a lo largo de este tiempo. Pero Fernando no deja la revista; continúa en el Consejo editorial.

La razón del cambio es que el domingo de Pascua fui nombrado Director General de los Cruzados de Santa María, y ya desde ahora me pongo a vuestra disposición para este nuevo servicio (ver p. 12).

Por ello he de ceder la dirección de la revista Estar. Para mí ha sido una etapa fascinante, en la cual he aprendido mucho, caminando de sorpresa en sorpresa. El reto que suponía aumentar de 32 a 48 páginas en cada número ha sido superado con creces, gracias a la disposición inmejorable de muchos de vosotros: número tras número la falta de espacio nos impedía publicar todos los artículos que nos iban llegando. La colaboración constante de unos y otros, vuestras iniciativas, artículos, ilustraciones, comentarios, y siempre vuestro aliento, han hecho de este camino una aventura entusiasmante.

2) Nuevo director de la revista Estar

Y el segundo cambio va unido al primero, y consiste en la incorporación de Antonio Rojas —don Antonio, como le han llamado siempre sus alumnos— como nuevo director de la revista. Que Antonio es un comunicador nato, nos lo demuestra cada número en su sección “Aunque llueva”. No en vano hasta hace medio año era el director de La Verdad, el semanario diocesano de la Iglesia en Navarra, y además dirigía y presentaba el programa radiofónico de COPE “el Espejo de la Iglesia en Navarra”.

Asimismo se incorporan Fernando Martín y José Javier Lasunción al Consejo editorial.

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En camino... hacia la montaña

La fiesta de la Visitación de la Virgen María, el 31 de mayo pasado, nos ha introducido en nuestra Campaña de la Visitación, un tiempo privilegiado para caminar con María y como María, viviendo las notas que resume la contraportada de la revista.

La Virgen con Jesús en su seno, camino de la montaña de Judea, es el prototipo de la Iglesia “en salida”, como diría el papa Francisco. El Evangelio nos muestra a María como contemplativa, pero desprendida de sí, para dirigirse donde el Espíritu Santo la impulse, en camino... de Nazaret a la montaña de Judea y vuelta; de Nazaret a Belén, y a Jerusalén, a Caná, a Cafarnaúm, al Calvario…

Al P. Morales le gustaba retratar a la Virgen montañera como misionera del amor. Escribe: La Virgen, misionera del amor, se pone en marcha. Como ella, queremos también ser misioneros del amor, repartidores de la alegría de la Encarnación entre nuestros hermanos. Y contemplando la escena, identificándose con la Virgen del Camino, nos dirige unas palabras revolucionarias: Con María, tengo que aprender a sacrificar mi vida de intimidad con Dios o con mis hermanos, siempre que el Espíritu Santo me impulse a llevar el amor a los demás. Y es que es el amor el que pone alas en sus pies benditos. Unámonos a la revolución de la Virgen. Seamos santamente revolucionarios, siguiendo a la primera revolucionaria, como nos dice el P. Morales: María va a armar una revolución, la revolución de la alegría, la que siempre en la historia organiza María cuando se mete en un alma.


Es el mismo mensaje que nos ha dirigido el papa Francisco el 10 de mayo a los miembros de los Institutos Seculares y que asumo y lanzo a cuantos compartimos de un modo u otro este carisma: no lo olvidéis: ¡sed revolucionarios! Nunca parados, siempre en camino, con esa virtud que es una virtud peregrina: ¡la alegría! Gracias, queridísimos, por lo que sois. Que el Señor os bendiga y la Virgen os proteja.