lunes, 1 de abril de 2013

No se ve bien sino con los ojos del corazón


Encuentro de novios

Paula Alió y Miguel Ángel Cuevas

Desde hace casi 6 años nos comprometimos con la parroquia de “Santa Teresa de Jesús” de Getafe para colaborar en los encuentros de novios para acompañarles en la preparación al sacramento del matrimonio. Desde entonces un grupo de matrimonios, alguno de la parroquia y otros de fuera, organizamos con el párroco varios encuentros al año. Los dos últimos años el número de bodas ha descendido, pero seguimos implicados con ello y el próximo 9 de marzo tendremos el encuentro de este curso.

No lo llamamos “cursillo de novios” porque no pretendemos dar unas lecciones magistrales y que se aprendan la lección. La idea siempre ha sido, compartir nuestra experiencia de vida, iluminada en las charlas por el magisterio de la iglesia, y que desde ahí ellos reconozcan su vocación.

Dentro de la preparación de la boda, que todos sabemos la de cosas accesorias que conlleva, pretendemos pasar un fin de semana juntos, invitándoles a que se paren a reflexionar y tomar conciencia del “SI” que van a dar delante de Dios y de la Comunidad, para que sea un paso firme, consciente y libre.

A lo largo de las diferentes charlas, repartidas entre los distintos matrimonios que lo organizamos, recorremos un abanico de temas de forma que:
  • Analicen cómo ha evolucionado su amor.
  • Tomen la temperatura de su relación: la comunicación.
  • Se replanteen su actual situación de fe.
  • Reflexionen sobre el proyecto de vida matrimonial.
  • Conozcan y valoren el ritual del matrimonio.
  • Y que todos nos enriquezcamos con los puntos de vista y las vivencias de los demás.


Sabemos que un fin de semana se queda corto, que lo que les puede tocar es poco, y nos gustaría poder acompañarles más a largo plazo, pero la realidad vital es la que hay. La mayoría de las parejas que nosotros nos encontramos ya vienen con tiempo de convivencia juntos, con muchos prejuicios sobre la Iglesia,… A nosotros nos queda, después de conocerles, rezar por ellos, para que el Señor les acompañe y ellos se dejen acompañar.

Cada Encuentro de Novios supone para nosotros una renovación y consolidación de los cimientos de nuestro propio proyecto de vida juntos. Es desde esa mirada desde donde podemos mostrarles la grandeza del matrimonio y la familia, basados en el plan de Dios sobre nosotros.

Creemos firmemente en la fortaleza que da el sacramento porque lo hemos vivido. No es lo mismo vivir juntos que bendecir la unión a través del sacramento, y sin discursos ni doctrinas, es lo que nosotros intentamos que vean. Que nos conozcan, que se acerquen a la Iglesia y que vean que la Fe no es sólo papel escrito, sino que ellos por estar bautizados forman también parte de la Iglesia; que Dios bendice su unión y que eso lo cambia todo, eso sí, si nosotros colaboramos.

Siempre les decimos que casarnos ha sido lo mejor que hemos hecho en nuestra vida y que por ello merece la pena apostar todo, que siempre ganas. Y no lo hacemos desde la irrealidad y el romanticismo, sino desde una vida real, en la que no todos los días son de color rosa. Les hablamos desde la experiencia, de momentos alegres, felices,… y desde las dificultades de cada día.

El lema de los encuentros es la frase del Principito “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos” porque lo esencial está en el interior. Es este el que forja las relaciones, es el responsable de los sentimientos. Y para nosotros sería suficiente que los novios que vienen a los encuentros se llevaran dentro el gran amor que Dios les tiene y que se hace carne en la persona que ha puesto a su lado.

Para nosotros es así. Sentimos el amor de Dios a través del otro, y no podemos quedarnos este misterio para nosotros. Los demás tienen que conocerlo para vivirlo y hacerlo grande.

La oportunidad de darnos a los demás de esta forma, nos hace crecer y sólo por esto merece la pena gastar nuestro tiempo para ellos.