lunes, 1 de abril de 2013

Hágase rico en una semana


"El tiempo saca todas las cosas a la luz"

- Sean Penn –

Por Antonio Rojas Ramos

Entra Pedro en mi despacho con unos cuantos libros bajo el brazo y con un semblante eufórico como si acabara de descubrir América.

-¿Los conoce, profe?

Y me muestra satisfecho el manojo de libros: “Hágase rico en una semana”, “Aprenda inglés sin esfuerzo”, “Cómo ganar, rápidamente, un montón de amigos”, “Lectura rápida”, “Adquiera una supermemoria jugando”...

-Pues, hombre, algunos sí los conozco y el trasfondo... “educativo” de todos, también.

-¿Qué quiere decir, profe?

- Lo habitual es que libros de este tipo, proporcionen una serie de consejos más o menos eficaces para solucionar problemas superficiales, pero dejan de lado las cuestiones de fondo. ¿Sabes quién es Woody Allen?

-Claro, el famoso director-actor de cine.

-Exacto. Con su característica fina ironía, refiriéndose a estos remedios-milagros dijo: “Hice un curso de lectura rápida y leí Guerra y Paz en veinte minutos. Va de Rusia”.

Estamos ante un tipo de personas que la cultura anglosajona ha llamado yuppie. Personas que viven obsesionadas por su aspecto exterior y por conseguir una imagen de éxito ante los demás, de forma rápida y sin escrúpulos. Puede servir de ejemplo la “filosofía” de J.P. Morgan, fundador del banco Morgan: “Yo no quiero un abogado que me diga lo que no puedo hacer. Yo le contrato para que me diga la manera de hacer lo que yo quiero hacer”.

Para que me entiendas mejor, Pedro, se podría comparar la forja de la persona a las labores del campo. ¿Qué pensarías del que se olvida de sembrar en primavera, se dedica a vaguear en verano y luego quiere cosechar en otoño? De igual manera, no se puede pretender cosechar una vida lograda sin haber puesto previamente los medios necesarios.

El campo, como la vida humana, es un sistema natural. Uno hace el esfuerzo, el proceso natural sigue su curso y, aunque el proceso esté expuesto a incertidumbres y exija mucha paciencia, lo normal es que se coseche lo que se siembra. Y, desde luego, si no se siembra, si el campo no se trabaja, lo normal es que no se recojan más que malas hierbas.

-¿Sabe qué le digo, profe?

-Tú dirás.

-Que en tan sólo 5 minutos me ha dado todo un tratado educativo.

-Es sólo el pórtico del largo y profundo proceso educativo personal.

-¿Largo? ¿Cuánto dura?

-Toda una vida.