sábado, 1 de diciembre de 2012

¿Fidelidad? ¡Sí, es posible!

Para contrarrestar tantos casos de infidelidad que desgraciadamente nos dan a conocer todos los medios de comunicación, vamos a dar nuestro testimonio.
Somos un matrimonio, Antonio y Toñi, que llevamos 52 años de fidelidad.
Hace dos años celebramos las bodas de oro en Fátima toda la familia, excepto nuestras hijas Lola, Misionera de la Caridad y Almudena, Carmelita descalza. Fueron tres días dando gracias a Dios y a la Virgen, días de gran gozo espiritual que creíamos insuperables; pero tenemos unos hijos que nos han sorprendido con dos días de cielo en Zarautz.
Hemos celebrado los días 1 y 2 de septiembre, en el monasterio de las carmelitas descalzas, las bodas de plata de nuestras hijas: Inmaculada, Esclava de Cristo Rey, Almudena, carmelita descalza y Mª Pilar, Cruzada de Santa María (ésta última había hecho las bodas de plata hacía 4 años, pero no lo habíamos celebrado en familia).
La ceremonia consistió en una Eucaristía (Acción de Gracias) que resultó brillantísima, en la que renovaron las tres sus votos, y que fue presidida por nuestro hijo Eduardo, sacerdote, acompañada de órgano y cantada por todos -pues el Señor nos ha dotado de buenas voces-, y participada en lecturas, preces y ofrendas por hijos, hijos políticos y nietos (por ahora son ocho nietos).
Como colofón se leyó con gran emoción la acción de gracias que desde Calcuta nos envió Lola, nuestra hija misionera de la Caridad.
Cuando en el locutorio íbamos a proyectar un video que había realizado Mary Carmen, nuestra hija casada, sobre las distintas etapas de la vida de las homenajeadas, se presentó para felicitarnos el Obispo de San Sebastián, Monseñor Munilla. Compartió con nosotros la velada y se despidió dándonos la bendición.
El domingo celebramos otra Misa solemne, familiar, en la que al final cantaron todos los nietos una canción a la Virgen.
A las dos Eucaristías asistieron la comunidad de carmelitas, que estuvieron en todo momento atentas a todo lo que nos hiciera falta y nos obsequiaron con unos suculentos pinchos que nos sirvieron de cena. También participaron algunos familiares de las carmelitas.
Nos queda por reseñar la fidelidad de nuestros hijos Antonio, Miguel Ángel y Mary Carmen con sus respectivos cónyuges, Sonia, Gema e Iván que están siendo fieles a su matrimonio y esperamos que a partir del 6 de octubre también empiecen a ser fieles en su matrimonio nuestro hijo Jesús Mª y su novia Mar.
No podemos expresar con palabras las bendiciones que el Señor y la Virgen Santísima han derramado en nuestros corazones, ni sabemos cómo agradecerles tantos beneficios y maravillas como Ellos han obrado en nosotros.
Alabado sea Dios que nos hace vivir estos momentos de intenso amor familiar que se convierten en una inmensa felicidad.
Antonio Toraño y Toñi López