jueves, 1 de noviembre de 2012

Conocer a Cristo

- ¿De modo que te has convertido a Cristo?

- Sí.

- Entonces sabrás mucho sobre él. Dime: ¿En qué país nació?

- No lo sé.

- ¿A que edad murió?

- Tampoco lo sé.

- ¿Sabrás al menos cuantos sermones pronunció?

- Pues no… No lo sé.

- La verdad es que sabes muy poco para ser un hombre que dice haberse convertido a Cristo…

- Tienes toda la razón. Y yo mismo estoy avergonzado de lo poco que acerca de Él. Pero algo: Hace tres años, yo era un borracho. Estaba cargado de deudas. Mi familia se deshacía en pedazos. Mi mujer y mis hijos temían como un nublado mi vuelta a casa cada noche. Pero ahora he dejado la bebida; no tenemos deudas; nuestro hogar es un hogar feliz; mis hijos esperan ansiosamente mi vuelta a casa cada noche. Todo esto es lo que ha hecho Cristo por mí. ¡Y esto es lo que de Cristo! (Cfr. Jn. 9)
Anónimo