sábado, 1 de octubre de 2011

Los ángeles en nuestra vida


Fernando Martín Herráez

Es algo de lo que hablamos muy poco. Y no carece de importancia. Es una verdad de nuestra fe, pero al ser algo misterioso va quedando siempre como en la trastienda. A veces se les ha relegado como una devoción infantil e ingenua, y en otras ocasiones se ha deformado su realidad desde una mitologización que es ajena a la verdad.

Según entiende la teología católica los ángeles son seres personales de naturaleza espiritual e invisible creados por Dios, inteligentes, que colaboran como mensajeros en el ejercicio de la Providencia en la Historia de la Salvación.

Benedicto XVI ha aprovechado numerosas ocasiones, especialmente en las fiestas de los ángeles, para profundizar en esta realidad. Hace un par de años recordó la importancia de los ángeles en la historia de la salvación e invitó a todos a pedir su intercesión para poder servir mejor a Cristo.

Como ha dicho el Papa, “quitaríamos una parte notable del Evangelio si dejáramos aparte a estos seres enviados por Dios, que anunciaron su presencia entre nosotros y que son un signo de ella. Invoquémosles, a menudo, para que nos sostengan en el empeño de seguir a Jesús hasta identificarlos con Él”.

Con estas palabras ha marcado claramente el camino de nuestra devoción a los ángeles. En primer lugar nos recuerda que están presentes en los evangelios, que constituyen el fundamento de nuestra fe en Cristo. En segundo lugar, que como mensajeros, Dios se ha servido de ellos en multitud de ocasiones en la historia de la salvación para anunciar Su presencia. Y esto no es solamente un hecho del pasado, sino que tiene su realidad en el presente. Y en tercer lugar, sobre todo, nos exhorta a una invocación frecuente para que nos ayuden en lo que verdaderamente importa: el camino de santidad hasta lograr la identificación con Cristo.

Que Santa María de los Ángeles, una devoción muy especial que nos ha dejado en herencia nuestro querido Abelardo, nos ayude a renovar y mantener esta intercesión tan preciosa.