sábado, 1 de mayo de 2010

Tres aniversarios y un fundamento

Tres aniversarios y un fundamento

Fernando Martín Herráez


Es una coincidencia providencial que en estos días concurran tres aniversarios, ligados entre sí por una referencia a la imagen del fundamento de nuestra fe. Intento explicarme.

El 25 de marzo pasado se celebraba en Roma, con una participación masiva de más de 70.000 personas, el 25 aniversario de la Jornada Mundial de la Juventud. Hace 25 años que el anterior Pontífice, el inolvidable Juan Pablo II, inauguraba esa manifestación eclesial de juventud que tanto ha dado que hablar en la Iglesia y en el mundo. Una iniciativa suscitada por el Espíritu Santo que no cesa de sorprendernos con esa perenne vitalidad. Una iniciativa que ha rejuvenecido a la Iglesia y que tanto bien nos ha hecho a todos los que, de un modo o de otro, hemos participado en alguna de las jornadas que se han sucedido desde entonces. He querido destacarlo en primer lugar porque es un aniversario que nos llena de gozo, y también porque así va caldeando y preparando el corazón para la próxima jornada, que si Dios quiere se celebrará en Madrid.

Lo que me ha llevado a hablar de los tres aniversarios, es que en el lema paulino escogido para la Jornada de Madrid está presente la imagen del fundamento, del cimiento, de la roca sobre la que debe estar edificada la vida del joven cristiano: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe".

El segundo aniversario es más reciente. Tan sólo cinco años. El 19 de abril de 2005 los cardenales reunidos en Roma eligieron a Joseph Ratzinger como el Sucesor de Pedro. Hace cinco años que el nuevo Papa Benedicto XVI preside la Iglesia desde el servicio de la caridad. Es un aniversario en el que merece la pena detenerse, para dar gracias a Dios y para rezar por el Papa para que en estos momentos de dificultad, y en tantos otros que nos pasan desapercibidos pero que también existen, el Señor le siga sosteniendo. Pero sobre todo dar gracias a Dios porque su nombre, Benedicto, es símbolo de la multitud de bendiciones que han venido sobre la Iglesia.

El Papa es el Sucesor de Pedro, y aquí vuelvo a la coincidencia al recordar las palabras del Señor en el

Evangelio al instaurar el ministerio petrino: "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia" (Mt 16,18).

Y llegamos al tercer aniversario. El más reciente. Es el primer aniversario, casi como un recién nacido, del Encuentro Laicos en Marcha. Y de nuevo os animo a que nos unamos todos en acción de gracias porque este año vamos a celebrar un nuevo Encuentro. Acción de gracias a Dios porque nos sigue dando fuerzas e ilusión, junto a la Diócesis de Getafe, para impulsar una efectiva movilización del laicado católico en nuestra sociedad.

El lema de este año hace referencia a la parábola del Evangelio de Mateo: "Edificados sobre la roca" (Mt 7,24). Y también es un sencillo homenaje a alguien que ha edificado su vida sobre el fundamento de Cristo, Abelardo de Armas, en sus 80 años.

Porque el fundamento, la roca sobre la que se asienta la vida cristiana de los jóvenes, la Iglesia y cualquier iniciativa de movilización de los laicos, es Cristo. No nos ha sido dado otro fundamento.