sábado, 1 de mayo de 2010

Preces al glorioso Patriarca San José

"Sed devotísimos de San José. No dejéis nunca de tenerle grandísima devoción en vuestras necesidades."Así nos insistía el buen y querido monje benedictino, hombre de oración y de Iglesia.

El regaló a nuestra revista estas hermosas y sentidas preces al glorioso santo, defensor de la Sagrada Familia, para que avivemos nuestra fe y le tengamos siempre muy presente en nuestras necesidades y dificultades, y para que las difundamos. En este mes de mayo -Santa María, seguro, estará encantada por ello- las ofrecemos a nuestros lectores.

San José, llamado el varón  justo por el mismo Espíritu Santo.
Asistidnos en nuestra última hora
San José, angelical. Esposo de la siempre Virgen María:
Asistidnos...
San José, a quien el mismo Hijo de Dios llamó su padre:
Asistidnos...
San José, a quien el Padre celestial hizo participante de su paternidad y de su amor infinito a su eterno Unigénito:
Asistidnos...
San José, jefe de la Trinidad terrestre:
Asistidnos...
San José, padre nutricio del que alimenta a todas las criaturas:
Asistidnos...
San José, salvador del Salvador del mundo:
Asistidnos...
San José, guía de la Luz increada, aparecida a los hombres:
Asistidnos...
San José, director de la eterna Sabiduría venida a la tierra:
Asistidnos...
San José, a quien estuvo sumiso el Hijo del Todopoderoso:
Asistidnos...
San José, a quien sirvió la Reina de los ángeles y de los hombres:
Asistidnos...
San José, a quien la Trinidad deífica asoció el gran misterio de la Encarnación:
Asistidnos...
San José, a quien Dios confió el tesoro inmenso de Jesús y María:
Asistidnos...
San José, cuyos trabajos, cuyos sudores, cuya vida entera se consagró al Dios humanado y a su Madre santísima:
Asistidnos...
San José, modelo de sufrimiento, dechado de virginidad I y volcán de amor divino:
Asistidnos...
San José, príncipe de los patriarcas y el primero de todos los Santos:
Asistidnos...
San José, que en la gloria ocupáis un trono, cerca al de Jesús y María:
Asistidnos...
San José, que en el cielo ejercéis la influencia y el valimiento de un padre con su hijo, y de un esposo con su esposa:
Asistidnos...
San José, protector de las almas vírgenes:
Asistidnos...
San José, espejo del ministerio sacerdotal:
Asistidnos...
San José, ejemplar de la santidad del casado cristiano:
Asistidnos...
San José, defensor de los moribundos en su agonía:
Asistidnos...
San José, abogado de la humanidad en todas sus miserias y necesidades:
Asistidnos...

Antífona

Por todos estos privilegios, méritos y gracias, os pedimos vuestros devotos, excelso y poderosísimo Patrón nuestro San José, que nos alcancéis imitar vuestras eminentes virtudes; que nos asistáis en las varias vicisitudes de esta mortal vida; nos patrocinéis en la hora de nuestro tránsito, y nos presentéis después en el cielo a Jesús y a María. Amen.

De la Revista “Tierra Santa”, noviembre de 1974