jueves, 1 de junio de 2017

Ideología de género: deconstruir la sociedad

Portada Estar 304
El género es una construcción cultural; por consiguiente, no es ni resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo. Al teorizar que el género es una construcción radicalmente independiente del sexo, el género mismo viene a ser un artificio libre de ataduras; en consecuencia, hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino.
No, no es un cuento para llamar la atención, ni es una narración de ciencia ficción que vaticina una seria pérdida de sentido común en el ser humano; no, es algo mucho más serio y preocupante, es un extracto del libro El género en disputa: Feminismo y la subversión de la identidad, (Nueva York, 1990), de la feminista radical Judith Butler, que viene siendo utilizado desde hace varios años, como libro de texto, en diversos programas de estudios femeninos de prestigiosas universidades norteamericanas, en donde la perspectiva de género está siendo ampliamente promovida.
El objetivo: deconstruir la sociedad.
Queda claro pues, que la meta de los promotores de la «perspectiva de género», es el llegar a una sociedad sin clases de sexos. Para ella, así como para todos los demás defensores de la «perspectiva de género», urge deconstruir no solo la familia sino también la educación. Por eso proponen deconstruir el lenguaje, las relaciones familiares, la reproducción, la sexualidad, la educación, la religión, la cultura, entre otras realidades. Al respecto, el material de trabajo del curso Re-Imagen del Género, dice lo siguiente:
La educación es una estrategia importante para cambiar los prejuicios sobre los roles del hombre y la mujer en la sociedad. La perspectiva del género debe integrarse en los programas. Deben eliminarse los estereotipos en los textos escolares, y concienciar en este sentido a los maestros, para asegurar así que niñas y niños hagan una selección profesional informada, y no fundamentándose en tradiciones prejuiciadas sobre el género. (Council of Europe, «Equality and Democracy: Utopia or Challenge?», (febrero 1995).
Bajo el pretexto de la «no discriminación» en España se están aprobando numerosas leyes que privilegian sobremanera al lobby LGTBI mientras discriminan al resto, la abrumadora mayoría de la población.
¿Son necesarias estas leyes discriminatorias cuando la propia Constitución ya dice que los españoles son iguales ante la ley sin que pueda existir discriminación por nacimiento, raza, sexo o religión?

Y, salvo honrosas excepciones, da la impresión de que, en general, no somos conscientes de que algo muy grave está ocurriendo: nos están deconstruyendo la sociedad.

sábado, 1 de abril de 2017

Un poco: 100 años

Cubierta Estar 303
A Lucía, cuando tenía diez años, se le aparece —junto a sus dos primos, Francisco y Jacinta— la Virgen en Fátima (Portugal). En una de las apariciones, Lucía le pregunta a la Virgen si sus primos irían pronto al cielo; la Virgen le dice que sí.
—¿Y yo? —Preguntó Lucía.
—Tú también, pero tendrás que esperar un poco, —le respondió la Virgen.
«Un poco», 88 años, pues Lucía murió el 13 de febrero de 2005 a los 97 años.
¿Qué ocurrió en Fátima para que los cuatro últimos papas hayan estado allí? El beato Pablo VI en 1967, san Juan Pablo II en 1982, 1991 y 2000, Benedicto XVI en 2010, y el próximo 12-13 mayo 2017, Francisco.
Han pasado ya cien años de aquel suceso; ¿qué ha ocurrido en ese «poco» tiempo? Aun siendo excesivamente sintéticos, podríamos resumir el «fenómeno» Fátima en las palabras del obispo de Leiria-Fátima, Mons. Antonio Marto, que pronunció el 27 de noviembre de 2016, al presidir la misa inaugural por el Año Jubilar del Centenario de las Apariciones de la Virgen de Fátima, donde afirmó que el mayor milagro no fue la «danza del sol», sino las conversiones que ocurren allí a diario y que suelen pasar inadvertidas.
El mensaje de Fátima es universal y asequible a todos porque invita a santificar el día a día, por eso Mons. Marto exhortó a vivir el Año Jubilar del Centenario de las Apariciones con alegría y esperanza y como un tiempo favorable de acción de gracias por el don de la visita y del mensaje de la Virgen y por las gracias recibidas.
Lo importante de Fátima no son las profecías ni el secreto, sino la conversión personal, la oración, la penitencia, el compromiso misionero de compartir el Evangelio. Lo principal que debe demostrar la persona que se interesa por Fátima no es una atracción morbosa por el «misterio», o detalles e interpretaciones sobre la tercera parte del Secreto, sino una transformación espiritual: Que se note que has oído hablar del mensaje de Fátima por tu vida de oración y penitencia (Jaime Vilalta Berbel).
Esta llamada a la perfección personal en la vida ordinaria, quizás sea la principal razón para la sintonía especial que existe entre Fátima y la Cruzada-Milicia, como se cuenta en varias colaboraciones de este número.

Aquel lugar desconocido de Portugal, donde en 1917 ocurrió aquel acontecimiento protagonizado por tres niños pobres y sencillos, se ha convertido inexplicablemente en uno de los mayores santuarios marianos del mundo, que atrae a millones de peregrinos de todo el planeta. Y esta inexplicable transformación ha ocurrido, según los cálculos divinos, hace poco: 100 años

viernes, 17 de febrero de 2017

Apóstol de la Misericordia

Separata Estar febrero 2017
La revista Estar quiere homenajear a Abelardo de Armas, apóstol de la Misericordia, en el día de su cumpleaños, con esta separata donde se recogen las artículos que Bienvenido Gazapo ha ido publicando en Estar, desde febrero  a diciembre del 2016, año de la Misericordia.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Las TIC ¿Libertad o esclavitud?

Portada Estar nº 302
Hasta hace pocos años, nadie tenía móvil, iPad, portátil, GPS, PlayStation, televisión digital, internet, ni nada parecido. Y, sin embargo, aun habiendo menos medios de comunicación, el trato con la gente era mucho más abierto. La tecnología nos hace libres, pero también nos hace esclavos de ella.
Es apasionante ver los avances tecnológicos del mundo, ver cómo estos medios de comunicación te permiten, de repente, no tener fronteras ni censuras, te abren a un nuevo mundo. Sin embargo, no deberíamos descuidar otra serie de valores, como el seguir abiertos a las personas que tenemos más cerca, y no cerrarnos a un trato directo con la gente. Nos hemos hecho dependientes de esta tecnología, y ya no se puede ir para atrás. Desde luego, ya no podemos vivir sin ella y, sin embargo, hay que intentar ser libres a pesar de ello.
La tecnología, más que una herramienta se ha convertido en el estilo de vida de todos los integrantes de la sociedad; es más una necesidad diaria que una forma de ayudarnos a obtener una vida menos complicada.
La Iglesia está entrando en el complejo mundo de internet de forma decidida y creciente en diversas lenguas. Propiamente, habría que decir que más que las iglesias, como organizaciones, son los propios fieles los que han encontrado en las plataformas TIC un espacio para compartir y multiplicar el mensaje que profesan en sus diferentes cultos.
Que la religión está empezando a salir de los templos, es una realidad que se afianza cada vez que cualquier usuario inicia sesión en alguna plataforma TIC. Más específicamente en redes sociales. Las religiones y las TIC han cruzado sus caminos a partir de un concepto: la divulgación.
Benedicto XVI anunció su decisión de convertirse en papa emérito mediante un tweet. Toda una novedad. ¿Por qué anunciar una decisión tan crucial mediante un medio que se puede considerar nuevo, como una red social? La respuesta llegó con el correr de los meses: propagación.
Estos cambios de paradigma, sumado a la positiva incursión del papa Francisco en redes sociales como Twitter, han significado para la Iglesia católica una forma de acercamiento constante con el mensaje evangelizador actual.
El papa Francisco, en diversas ocasiones, alabó el uso de las nuevas tecnologías, aunque advirtió de algunos peligros que conllevan, como «exclusión» y «la manipulación».
No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital, insiste el papa Francisco a la Iglesia, afirmando, incluso, que internet es un don de Dios, en su mensaje para la Jornada de las Comunicaciones Sociales en 2015.
Las TIC, es evidente, tienen intrínsecos valores antagónicos: ¿liberan o esclavizan? Las dos cosas. ¿Entonces? De cada uno depende.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Libro de villancicos II

Les ofrecemos en formato pdf el Libro de villancicos II entregado con la revista Hágase Estar 301 de diciembre de 2016.

Si lo desean adquirir en papel pueden hacerlo llamando al tfno. 91 543 70 00 o por e-mail: administracionestar@gmail.com. El precio es de 2€/ejemplar.

Libro de villancicos II


Apóstoles de barrio. Ser buenas personas, ¿solo?

Portada Estar nº 301
El Concilio Vaticano II en la introducción al decreto sobre el apostolado de los seglares, en el capítulo I, nº 2, dice: La vocación cristiana es vocación al apostolado, el cual la Iglesia ejercita por medio de todos sus miembros. Es en el mundo donde los seglares están llamados a ejercitar su apostolado.

En la actualidad, quizás por la audacia de los enemigos y el encogimiento de los amigos, vivimos en una cultura descristianizada, en un ambiente impregnado de antivalores que contradicen frontalmente el Evangelio. Estamos inmersos en una sociedad que ha experimentado un cambio histórico-cultural profundo, provocando una crisis de valores ético-morales, y la consiguiente crisis en el ámbito familiar, laboral, social, político, económico, así como en la pseudovivencia de una fe no comprometida y la superficialidad en el obrar humano.

Crece la deshumanización de la persona y de las estructuras, la pobreza, la injusticia social, el desempleo, la violencia y los ataques a la vida. Se promueven la anticultura de la muerte, una sexualidad irresponsable y permisiva y un hedonismo exacerbado.

En este panorama, la presencia activa de los laicos en el mundo es indispensable. Su protagonismo exige la participación de manera decidida en todos los campos: la evangelización, la promoción humana, la inculturación del Evangelio. Su tarea primordial e inmediata consiste en vivir todo el Evangelio a partir de la opción por los pobres, y aplicarlo desde el amor, la familia, la educación, el trabajo, la enfermedad… hasta la política, lo social, la cultura, la ciencia, la comunicación, pues toda realidad del ser humano, está abierta a la evangelización.

Poco a poco los laicos bautizados se están haciendo más conscientes de su labor y de su responsabilidad; viven y afrontan su realidad con un mejor criterio cristiano. Empieza a renacer una mayor organización, participación y compromiso de los laicos como miembros activos de una Iglesia renaciente. Asimismo va creciendo lentamente el número de laicos que, por vocación cristiana, participan en la acción política y social.

Los laicos han de vivir la fe con autenticidad y convicción, como en la Iglesia primitiva, movidos por la pasión de seguir a Cristo. Este es el laico que tiene que estar en el horizonte de la Iglesia.

Vivimos en un momento coyuntural en el que no basta con ser buenas personas; es necesario, en expresiones del papa Francisco, colocarse las zapatillas, dejar de balconear, mancharse con el barro del camino, salir a las periferias y convertirnos en apóstoles del barrio.

Transformación ideológica subliminar

Por Santiago Arellano
Freud, que espía (Oleg Shuplyak) 2011
La contemplación de la obra del joven pintor ucraniano Oleg Shuplyak (nacido en 1967) me ha suscitado indirectamente asunto tan peligroso como el de la manipulación del ser humano por el uso sutil del lenguaje o el empleo torticero del mundo de la comunicación. El mensaje del artista es inocuo. Su dominio del dibujo y de la pintura en la escuela de Dalí, le permite presentarnos dos cuadros en uno. Normalmente, un paisaje es al mismo tiempo el retrato de un personaje conocido o viceversa. Son cuadros dobles. Un paisaje se convierte en retrato de personajes anónimos o conocidos como Vincent van Gogh, Sigmund Freud, Dalí o John Lennon, etc.
A mí no me gusta. Admiro la habilidad técnica, pero el contenido se me reduce a simple juego como el que en la forma de las nubes descubre los más exóticos animales o personajes mitológicos como ejercicio de la fantasía. Todo lo más tendría como mensaje que los sentidos nos pueden engañar, que una cosa es la apariencia y otra la realidad y, en una cultura relativista, sería echar leña al fuego. El arte es algo más que dominio técnico o simple juego. Las obras que he visto, aun empleando la misma técnica, no tienen nada que ver con ese descubrir la verdad por ejemplo, de la muerte en la escena de una joven acicalándose ante un espejo. Aquí no hay verdad, sino juego. Por analogía, sin embargo, me lleva a otra reflexión.

Una de las amenazas más poderosas de nuestro tiempo contra la libertad del ser humano es la existencia de medios sofisticados en manos de gente sin escrúpulos que pueden incidir en el espacio más íntimo de la conciencia hasta conseguir modificar la conducta. No me cansaré de recordar las palabras proféticas de san Juan Pablo II, en el apartado “Fuentes de inquietud”, dentro de la encíclica Dives in misericordia, en continuidad con la visión descrita en la Gaudium et spes, “Así pues, junto a la conciencia de la amenaza biológica, crece la conciencia de otra amenaza, que destruye aún más lo que es esencialmente humano, lo que está en conexión íntima con la dignidad de la persona, con su derecho a la verdad y a la libertad [...] Está lleno de amenazas dirigidas contra la libertad humana, la conciencia y la religión, explica la inquietud a la que está sujeto el hombre contemporáneo”. No se trata de una visión pesimista, ni de hablar por hablar. Está en peligro nuestra identidad.